Ojalá los perros pudieran ser eternos. Esta es una frase que nos repetimos casi siempre. Pero su tiempo a nuestro lado es mucho más corto de lo que quisiéramos. Y precisamente por eso, cada etapa de su vida merece ser vivida con el mismo amor, cuidado y dedicación con los que ellos nos han regalado su cariño incondicional.
Cuando tu perro entra en la etapa senior, es normal empezar a notar pequeños cambios. Sus paseos son más tranquilos, duerme durante más tiempo, quizá ya no vea ni escuche con la misma facilidad y ese hocico que antes estaba lleno de color comienza a cubrirse de canas. Son señales de que está envejeciendo, pero también de que necesita una forma diferente de cuidarlo.
Ahora más que nunca, depende de nosotros devolverle, con paciencia, atención y mucho amor, todo lo que él ha hecho por nosotros durante su vida.
En este artículo te damos algunos consejos para cuidar de tu perrito viejito.
¿Cuándo se considera que un perro es “mayor”?
No hay una edad exacta que aplique para todos, porque depende mucho del tamaño y la raza. Como referencia general:
- Perros pequeños (hasta 10 kg): se consideran mayores alrededor de los 10-12 años
- Perros medianos: alrededor de los 8-10 años
- Perros grandes: pueden entrar en esta etapa desde los 6-7 años
Las razas grandes envejecen más rápido que las pequeñas, así que un Gran Danés de 7 años y un Chihuahua de 7 años están, en realidad, en momentos muy distintos de su vida.
Alimentación: ajustar las porciones y el tipo de alimento
Un perro mayor generalmente se mueve menos y gasta menos energía, así que seguir dándole la misma cantidad de comida que cuando era joven puede llevarlo al sobrepeso, algo que afecta directamente sus articulaciones. Vale la pena platicar con tu veterinario sobre:
- Cambiar a un alimento formulado para perros senior
- Ajustar las porciones según su nivel de actividad actual
- Considerar suplementos para articulaciones si tu veterinario lo recomienda
Ejercicio moderado
Uno de los errores más comunes, es que un perro mayor ya no necesita moverse, pero es todo lo contrario. Sí necesita moverse pero de otra manera. Se recomienda el ejercicio suave y constante ayuda a mantener sus músculos y articulaciones en mejor estado. La clave está en adaptar la intensidad:
- Caminatas más cortas pero más frecuentes, en lugar de una sola caminata larga
- Evitar superficies resbalosas o escalones complicados
- Respetar su ritmo, sin forzarlo a seguirte el paso de cuando era joven
Revisiones veterinarias más frecuentes
Mientras que un perro joven y sano puede ir al veterinario una vez al año, los perros mayores pueden ir al veterinario hasta cada 6 meses. Esto permite detectar a tiempo problemas comunes en esta etapa como:
- Problemas articulares o artritis
- Enfermedades dentales (muy comunes y muchas veces ignoradas)
- Problemas de riñón o hígado
- Cambios en la vista o el oído
Señales que no deberías ignorar
Algunos cambios se confunden fácilmente con “ya está viejito” cuando en realidad merecen atención veterinaria:
- Dificultad para levantarse o subir escalones
- Cambios bruscos de peso (subir o bajar sin razón aparente)
- Mayor desorientación o confusión
- Cambios en cómo bebe agua o hace sus necesidades
- Señales de dolor al tocarlo en ciertas zonas
Un perro geriátrico no se queja igual que uno joven. Muchas veces el dolor o la molestia se manifiesta simplemente como “se quedó más quieto”, así que vale la pena estar atento a esos pequeños cambios.
Comodidad en casa
Un perrito viejito necesita más atención, y también estar más cómodo en casa. Pequeños ajustes en casa pueden hacer una gran diferencia para un perro senior:
- Una cama con buen soporte, especialmente si ya tiene problemas articulares
- Tapetes antiderrapantes en pisos lisos
- Mantener su espacio de descanso en un lugar tranquilo, lejos de ruido excesivo
- Paciencia extra si empieza a mostrar señales de confusión, poca visibilidad o desorientación
Más cariño y paciencia
Más allá de la alimentación, el ejercicio y las visitas al veterinario, lo que más necesita un perro cuando llega a la vejez es que sigas tratándolo con la misma cercanía de siempre, pero adaptada a su nuevo ritmo. Puede que ya no quiera correr tanto, pero la compañía y el cariño siguen siendo igual de importantes que cuando era cachorro.
Y seguimos pensando lo mismo: ojalá los perros fueran eternos.
Si tu perro ya está en esta etapa y necesitas salir de viaje, en Green Pets Resort contamos con un espacio especial para perrito mayores. Nos encanta cuidarlos y darles todo el amor y paciencia que se merecen.
Si está siguiendo algún tratamiento, puedes traer sus medicamentos con total tranquilidad. Nuestro equipo se encargará de administrarlos siguiendo las indicaciones, para que tú puedas viajar con la confianza de que estará en las mejores manos, sintiéndose seguro, acompañado y querido en todo momento.











